Hatching asistido

¿Qué es el hatching asistido?

El «hatching asistido» es un término utilizado en el campo de la reproducción asistida, específicamente en el contexto de la fecundación in vitro (FIV). Se refiere a una técnica empleada para ayudar al embrión en sus etapas iniciales de desarrollo, con el objetivo de mejorar las posibilidades de éxito en el proceso de implantación y gestación.

Durante la FIV, después de que los óvulos de la mujer han sido fertilizados en el laboratorio con los espermatozoides del hombre, se forma el embrión. Luego, en lugar de transferir el embrión directamente al útero de la mujer, en el hatching asistido se realiza una pequeña incisión o afinamiento en la zona externa del embrión, conocida como zona pelúcida.

Esta incisión o afinamiento permite que el embrión se implante con mayor facilidad en el revestimiento del útero materno, lo que se considera beneficioso para el éxito de la implantación y, por lo tanto, para el inicio del embarazo.

El hatching asistido es una técnica que se utiliza en ciertos casos específicos en los que se considera que puede mejorar las tasas de éxito en la FIV. Sin embargo, su implementación depende de la evaluación y recomendación del equipo médico especializado en reproducción asistida, teniendo en cuenta las circunstancias y características individuales de cada paciente.

¿Qué hacer para ayudar a la implantación del embrión?

Para ayudar a la implantación del embrión en el útero, es importante seguir ciertas recomendaciones y adoptar hábitos que favorezcan un ambiente óptimo para la gestación. A continuación, te presento algunas sugerencias:

Seguir las indicaciones médicas

Es fundamental seguir al pie de la letra las indicaciones y pautas dadas por el equipo médico especializado en reproducción asistida. Cumplir con el tratamiento y las citas programadas es esencial para el éxito del proceso.

Llevar una dieta equilibrada

Consumir una dieta saludable y equilibrada proporcionará los nutrientes necesarios para el desarrollo del embrión y el revestimiento uterino. Se recomienda aumentar la ingesta de alimentos ricos en ácido fólico, hierro y proteínas.

Evitar el estrés

El estrés puede afectar negativamente el proceso de implantación. Busca técnicas de relajación, como yoga, meditación o paseos al aire libre, para reducir la tensión emocional.

Evitar el estrés en el hatching asistido es esencial porque mejora la salud hormonal, aumenta la receptividad del útero, favorece el bienestar emocional, promueve una mayor adherencia al tratamiento y reduce el riesgo de complicaciones médicas. Al reducir el estrés, se crea un ambiente más propicio para el éxito del proceso de implantación del embrión y se aumentan las posibilidades de lograr un embarazo deseado.

Descansar adecuadamente

Descansar adecuadamente es fundamental para el hatching asistido porque contribuye a mejorar la salud general, reducir el estrés, mantener una estabilidad emocional, aumentar la energía y mejorar la respuesta al tratamiento. Al asegurar un buen descanso, se brindan mejores condiciones para que el proceso de implantación sea exitoso y se aumenten las posibilidades de lograr un embarazo deseado.

Evitar hábitos nocivos

Elimina el consumo de tabaco, alcohol y drogas durante el proceso de implantación, ya que pueden interferir con el desarrollo del embrión y aumentar el riesgo de complicaciones.

Mantener una actividad física moderada

Practicar ejercicio de forma regular y moderada puede ser beneficioso para la salud y el bienestar en general, pero evita actividades extenuantes o de alto impacto.

Mantenerse hidratado

Beber suficiente agua es importante para mantener una buena hidratación y favorecer la circulación sanguínea adecuada.

Recuerda que cada caso es único, por lo que es fundamental consultar con el equipo médico para recibir orientación específica sobre cómo favorecer la implantación del embrión según tu situación particular.

¿Qué no debo hacer durante la implantación?

Durante la implantación del embrión, es importante evitar ciertas acciones o hábitos que puedan interferir con el proceso y reducir las posibilidades de éxito. Aquí tienes algunas cosas que debes evitar:

  • Estrés: Evita situaciones estresantes o ansiosas, ya que el estrés puede tener un impacto negativo en la implantación.
  • Ejercicio extenuante: Evitar ejercicios extenuantes o de alto impacto que puedan afectar la circulación sanguínea y el flujo adecuado al útero.
  • Consumo de alcohol y tabaco: Evita el consumo de alcohol y tabaco, ya que pueden afectar negativamente el desarrollo del embrión y la receptividad del útero.
  • Café y bebidas con cafeína: Limita la ingesta de café y otras bebidas con cafeína, ya que altos niveles de cafeína pueden estar relacionados con un mayor riesgo de aborto espontáneo.
  • Tratamientos médicos no autorizados: No te sometas a tratamientos médicos, medicamentos o suplementos sin la aprobación de tu médico especialista en reproducción asistida.
  • Exposición a productos químicos nocivos: Evita la exposición a productos químicos tóxicos o sustancias nocivas que puedan afectar negativamente el desarrollo del embrión.
  • Exceso de calor: Evite exposiciones prolongadas a altas temperaturas, como saunas o baños calientes, ya que el calor excesivo puede afectar la implantación.
  • Dieta poco saludable: Evita una dieta poco saludable o desequilibrada, y asegúrate de consumir suficientes nutrientes esenciales para favorecer el desarrollo del embrión.

¿Qué posibilidades hay de quedar embarazada en la primera FIV?

Las posibilidades de quedar embarazada en la primera Fecundación In Vitro (FIV) pueden variar según diferentes factores, como la edad de la mujer, la calidad de los óvulos y espermatozoides, la causa de la infertilidad y la experiencia del centro de reproducción asistida. A continuación, te proporciono una orientación general:

  • Mujeres menores de 35 años: Tienen mayores posibilidades de éxito en la primera FIV, con tasas de éxito que pueden rondar el 40% al 50% o más.
  • Mujeres entre 35 y 37 años: Las tasas de éxito pueden oscilar entre el 30% y el 40%.
  • Mujeres entre 38 y 40 años: Las posibilidades de éxito disminuyen y pueden estar en torno al 20% al 30%.
  • Mujeres mayores de 40 años: La tasa de éxito puede ser inferior al 15% o incluso más baja.

Es importante tener en cuenta que cada caso es único y que las tasas de éxito pueden variar según la clínica de reproducción asistida, las características individuales de cada paciente y otros factores médicos. Además, algunas parejas pueden necesitar más de un ciclo de FIV para lograr un embarazo exitoso.

Antes de someterse a una FIV, es esencial consultar con un especialista en reproducción asistida para recibir una evaluación y asesoramiento adecuados sobre las posibilidades de éxito en función de las circunstancias y características individuales.

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